O¨japo ajaká mingue Kuña

O¨japo ajaká mingue Kuña
Silvia Villalba -cesteria mbya-

Guaraníes.Mbya. Aldea Pindo Poty

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jueves, 13 de junio de 2013

Fragmentos de Textos miticos del Ayvu Rapyta

Ayvu Rapyta

Fundacion Leon Cadogan:

http://www.portalguarani.com/obras_autores_detalles.php?id_obras=13473

capitulo 1 LAS PRIMITIVAS COSTUMBRES DLE COLIBRI


1.-Nuestro Padre Ultimo-último Primero para su propio cuerpo creo 

 2.- Las divinas plantas de los pies, el pequeño asiento redondo, en medio de las tinieblas primigenias los creó, en el curso de su evolución. 

3.- El reflejo de la divina sabiduría (1), el divino oye-lo-todo (2) las divinas palmas de la mano con la vara-insignia, las divinas palmas de las manos con las ramas floridas (3), las creó Ñamanduĩ, en el curso de su evolución, en medio de las tinieblas primigenias. 

4.- De la divina coronilla excelsa las flores del adorno de plumas eran gotas de rocío. Por entremedio de las flores del divino adorno de plumas el pájaro primigenio, el Colibrí, volaba, revoloteando. 

5.- Mientras nuestro primer Padre creaba, en el curso de su evolución, su divino cuerpo, existía en medio de los vientos primigenios: antes de haber concebido su futura morada terrenal, antes de haber concebido su futuro firmamento, su futura tierra, que originariamente surgieron, el Colibrí le refrescaba la boca; el que sustentaba a Ñamanduĩ con productos del paraíso fue el Colibrí. 

6.- Nuestro Padre Ñamandú, el primero, antes de haber creado, en el curso de su evolución, su futuro paraíso, El no vio tinieblas: aunque el sol aún no existiera, El existía iluminado por el reflejo de su propio corazón; hacía que le sirviese de sol la sabiduría contenida dentro de su propia divinidad. 

7.- El verdadero Padre Ñamandú, el primero, existía en medio de los vientos originarios; en donde paraba a descansar la Lechuza producía tinieblas: ya hacía que se tuviese presencia del lecho de las tinieblas (4).

 8.- Antes de haber el verdadero Padre Ñamandú, el primero, creado en el curso de su evolución, su futuro paraíso; antes de haber creado la primera tierra; El existía en medio de los vientos originarios: el viento originario en que existió Nuestro Padre se vuelve a alcanzar cada vez que se alcanza el tiempo-espacio originario (5), cada vez que se llega al resurgimiento del tiempo-espacio primitivo. En cuanto termina la época primitiva, durante el florecimiento del lapacho, los vientos se mudan al tiempo-espacio nuevo: ya surgen los vientos nuevos (6); el espacio nuevo; se produce la resurrección del tiempo-espacio (7).


1.- Organo de la vista. 2.-Organo del oído. 3.-Dedos y uñas. 4.- La noche. 5.- Invierno, en el vocahulario religioso. 6.- Norte y noreste. 7.- Primavera.

NOTAS Otra versión de los primeros versos de este capítulo del Génesis Mbyá-guaraní es como sigue: Ñande Ru Papa Tenonde // Nuestro Primer Padre, el Absoluto, ojera pytũ yma mbytére. // se creó a sí mismo (surgió) en medio de las tinieblas primigenias. Maino i; mainomby, mainumby, en guaraní clásico. Ocupa lugar destacado en estos textos. A un indio le he oído decir: Maino i ñande rovacha ava ruvicharã ñande chy ryépy voi: ya en el vientre de nuestra madre el Colibrí nos señala, bendiciéndonos, para futuros dirigentes de los hombres. En esta sentencia, pronunciada espontáneamente, aparece el colibrí como personificación de un dios; y merece subrayarse el hecho de que en una versión del mito de Pa'i Rete Kuaray que he escuchado (cap. VIII), el creador de esta tierra asume la forma de colibrí, y no de Urukure'a, para descender a la morada terrenal y engendrar al padre de la raza. Ver también la palabra kuarachy'a en las notas que siguen al cap. XV. * Maino i, el Colibrí y Kavyju, la Avispa Aurea. Son los mensajeros y consejeros de los sacerdotes, aconsejándoles acerca de los niños: ñevanga porãgue i. El Colibrí ocupa un lugar destacado en la mitología amerindia, a través del continente. En cuanto a Kavyju, los Chiripá le dedican una danza ritual, tal es su importancia, y constituye un nexo entre el chamanismo guaraní y el caribe. Ver Cadogan 1959 d:97-98; 1968 e:59-60. Teko; teko, gueko, reko. Costumbre, vida, etc. Ypy. Principio, primitivo. En mbyá-guaraní se dice: amboypy: doy comienzo a, equivalente de amoñepyrũ. Yma. En nuestro guaraní significa antiguamente, significado que le da también Montoya; pero en estos textos encierra el concepto de primitivo, primigenio; v.g.: pytũ yma: el caos; guyra yma: ave originaria; ára yma, el tiempo, el espacio originario. Y con la misma acepción en Ñamandu Yma, el Primer Ñamandú; Tupã Yma, el Tupa Originario, dios de las lluvias, las aguas, etc. Ñande Ru Papa Tenonde; Ñamanduĩ, Ñamandu Ru Ete, Ñande Ru Tenonde, Ñamandu Ru Ete Tenonde, Ñamandu Yma. Nombres del Creador, del Absoluto, figura central de la teogonía de los Jeguakáva. A fin de cerciorarme del verdadero concepto que para el Mbyá encierra el sobrenombre papa (último-último), le hice a Tomás, de Yvytuko, la siguiente pregunta: Ñande Ru tenondegua, yvára guéterã oguerojera i mavy ¿mba'ére nda'u "Papa ja'e?: ¿Por qué es que, habiendo Nuestro Primer Padre creado su divino cuerpo, le llamamos (decimos) Papa? Tomás me contestó: Ñande Ru tenondegua oñemomburu i mavy, imbaraete ima oinýmavy, ára papáre oI. Guekorã i oikuaa i mavy ojeupe, oyvy ruparã oikuaa i mavy ojeupe, ára papápy oĩ aguémavy: "Ñande Ru Papa Tenonde", ja'e: En virtud de haberse inspirado de fervor Nuestro Primer Padre, en virtud de haber adquirido fortaleza, El existía en los confines del espacio. Habiendo concebido las normas que regirían sus futuras actividades, habiendo concebido su futura morada terrenal, en virtud de haber existido en los últimos confines del espacio es que le llamamos: "Nuestro Padre Ultimo-último Primero. A pesar de largas y minuciosas investigaciones, sin embargo, no quisiera afirmar categóricamente que este sobrenombre, que tan admirablemente traduce el concepto de absoluto, sea de origen genuinamente mbyá-guaraní.


El cacique Che'iro, dirigente de una tribu del Alto Monday, cuya opinión solicité, me dijo: Papa es bueno para los jurua -cristianos-, pero no para nosotros para quienes Ñamandú es el Primero, ni para ti quien buscas la buena sabiduría entre nosotros. Poco después de esta conversación, obtuve que Cristino, de Yvytuko, Potrero Garcete, me narrara unas leyendas, y al referirse al Ser Supremo, dijo: Ñamandu Ru Ete tenondegua, a quienes vosotros llamáis Papa Tenonde. Estas observaciones me obligaron adedicar varios meses de trabajo más a larecopilación de himnos y plegarias, única fuente fidedigna para la reconstrucción de la religión aborigen. Para el efecto, me puse en contacto con dirigentes de Tapytã, San Juan Nepomuceno; Jaguakua i, Yuty; y Bordas, Chararã. En ninguno de los himnos y plegarias que he oído entonar en las poblaciones: tataypy rupa: asiento de fogones, he escuchado el sobrenombre de Papa, invocándose indistintamente a Ñamandu Ru Ete y Ñande Ru tenondegua. En las versiones de estos mismos himnos y plegarias que los indios me dictaban después para ser transcriptos invocaban, de vez en cuando, Ñande Ru Papa Tenonde. Y el sobrenombre aparece en el mito de Yvy Pyau (cap. VII), en los patronímicos sagrados (cap. V) y en el mito de Pa'i Rete Kuaray (cap. VIII).



                                                                                                                                                                                         

OPYGUA -sacerdote-  Ciriaco Villalba en el Opy -templo-  de Pindo Poty


 En un principio, ante lo que consideraba como un caso de sincretismo, atribuí el origen de este sobrenombre a posibles contactos con catequizadores católicos (Papa: cabeza de la iglesia); pero como otra tribu guaraniparlante emplea también el nombre para designar al que evidentemente es la figura central de su teogonía (Samaniego: "Mitología de los Avá Guaraní del Yvy Pyteri, Revista de Turismo, Asunción, febrero 1944 y agosto 1945), no puede afirmarse que sea de origen exótico. Sea cual fuere el origen de la palabra, ha sido adoptada definitivamente por los Mbyá; y en las versiones del Génesis Mbyá-guaraní que publiqué en la revista Cultura (III, 1946) y en la Revista de la Sociedad Científica del Paraguay (VII, I, 1946) aparece Ñande Ru Papa Tenonde como creador de Ñamandu Ru Ete, y la verdad, según se desprende de los mitos, himnos y plegarias transcriptos en estas páginas, es que Ñamandu Ru Ete es el Ser Supremo de su teogonía, y que ambos títulos se emplean indistintamente para designar al Creador. Jera, mbojera, guerojera. El radical ra encierra el concepto de abrir, desatar, desarrollar, conservándose en el guaraní contemporáneo en ojera yvoty: se abren las llores; kuarahy ombojera yvoty: el sol hace que se abran las flores. (Ver la voz ra en él Tesoro: 335, de Montoya, quien le da también el significado de: absolver). Estas tres voces, en los textos de los Jeguakáva, traducen el concepto de: crear, y significan, noproducir de la nada, sino hacer que se desarrolle, que se abra, que surja. Y comparando el verbo guerojera con las formas "reflejas" de jupi: subir, y guejy: bajar, v.g.: oguerojupi: él hace subir mientras él asciende; ogueroguejy: hace bajar mientras él desciende, se admitirá que no es forzada la traducción que doy, de "crear en el curso de la propia evolución”. Yvára. Divino, de yva: paraíso (guaraní: yvága). Empléase también al referirse al alma, la parte divina del hombre. Apyka apu'a i. El pequeño asiento redondo en que aparece Ñande Ru en medio de las tinieblas. Al referirse al hecho de ser engendrado, concebido, un ser humano, dicen los Mbyá: oñemboapyka: se le da asiento, se provee de asiento (cap. IV); locución que da a entender que el ser humano, al ser engendrado, asume la forma que asumió Ñande Ru. También las aves agoreras -o espíritus que asumen la forma de aves- se trasladan por el espacio en apyka (cap. IX: Figuras de la mitología). *Comparar con Watson (1952:29) y Schaden (1974:30) Según el primero, casi todos, si no todos los apyka guaraníes tienen formas de animales; según éste, muchos. Todos los nombres guayakíes son nombres de animales; el 25 % de 1.200 apellidos de las Misiones jesuíticas que estudié, también son nombres de animales. Ver mi "Some Plants and Animals, in Guaraní and Guayaki Mythology" (1973 b).* Yvyra’i. Vara insignia, emblema del poder de Ñande Ru, y también emblema de poder de los dirigentes (yvyra’ija, alguacil, hombre que goza de ciertos privilegios, Montoya, Tesoro:169v.). En la extremidad de la yvyra'i de Ñande Ru aparecerán las llamas y la neblina de las que será engendrado el universo (cap. III). Ha dado origen, en el vocabulario religioso, a la palabra: yvyra'i kãnga, huesos del que porta la vara-insignia; esto es, el esqueleto humano, el cuerpo humano (cap. V). Jeguaka. Adorno (de la cabeza), emblema de la masculinidad. Antiguamente era de plumas o un gorro de algodón adornado con plumas; actualmente es de algodón, pero se usa poco. Ha dado origen a jeguakáva: hombres, masculinidad; jeguaka ryapu: canto sagrado del hombre (caps. III y VII). Apyte. Coronilla. Es por la coronilla que la sabiduría divina penetra en el alma humana (cap. III). Yvaraka. Equivalente, en el vocabulario religioso, a poraka, sustentar (con productos de la caza). Ver esta voz en el cap. VIII y compárese con la palabra poracá que da Montoya (Tesoro: 315v); siendo la única traducción posible la que doy, de "sustentar con productos del paraíso". Yvy Tenonde. La Primera Tierra, creada por Ñande Ru (cap. III) y destruida por el diluvio (cap. VI). Yvy rupa. Lecho o morada terrenal. Yvytu yma. El viento primigenio o primitivo, aquel en que apareció Ñande Ru; esto es, el viento sur. Yvytu pyau. Los vientos nuevos, v.g., los del norte y noreste, que anuncian el cambio de estaciones y la llegada de la primavera. Yvára popyte rakã poty. Las ramas floridas de las divinas palmas de las manos, nombre de los dedos y uñas, en el vocabulario religioso. Este vocabulario no debe confundirse con el llamado "idioma secreto" de los Mbyá y otras parcialidades guaraníticas (cap. XVII). Jechaka mba'ekuaa. El reflejo de su conocimiento de las cosas, de su sabiduría, nombre del órgano de la vista de los dioses y también del sol (cap. II). *Pytũ. Tinieblas. La creencia de que en el principio no había oscuridad parece muy difundida. ¿No será este pasaje una reminiscencia, desarrollada, del mito primitivo, conservado por Guayakí y otras tribus tupí guaraníes? Opy’a jechakáre oiko oikóvy. Existía iluminado por el reflejo de su propio corazón, etc. Compárese con el mito de los Apapokúva recogido por Nimuendajú, en que también Ñanderuvusu aparece iluminado por una fuente de luz que no es el sol. La creación del sol que, según Nimuendajú, no se menciona en los textos de los Apapokúva, figura entre las primeras obras de Ñamandu Ru Ete (cap. 11). Omoñendúma pytũ rupa. Ya hizo que se tuviese presencia de la noche. Pytũ rupa: lecho de las tinieblas, nombre religioso de la noche; pyávy en el lenguaje común. El día y la noche no se conocían aún, porque el sol aún no había sido creado, siendo la única fuente de luz la que reflejaba el corazón de Ñande Ru. Urukure’a, con la sombra que echaba, "hizo que se tuviera presencia de la noche. Posteriormente, Urukure’a -surgida misteriosamente de las tinieblas con Ñande Ru- descenderá a la tierra para engendrar al padre de la raza (cap. VIII). Ara yma. Creyendo con ello dar una idea del verdadero concepto que encierran estas palabras, la traducción que doy es: "tiempo-espacio primigenio" (Compárese ára vera: relámpago; arai: nube; mbohapy ára: tres días, etc.). Ara yma es el tiempo-espacio originario, el caos. Es también el nombre que se aplica al invierno, designándose además con el nombre de ára yma ñemokandire: el resurgimiento o resurrección del tiempo-espacio en que apareció Ñande Ru, el retorno del tiempo-espacio primitivo. El nombre de la primavera es ára pyau: época nueva; en el vocabulario religioso, ara pyau ñemokandire: resurgimiento del tiempo nuevo. Estos nombres dan a entender que la primavera (como el verano: kuaray puku a jevy, el retorno de los soles largos) fueron creados por Ñande Ru, después de surgir a la actividad. Kandire. Resurrección (cap. VI, notas). Oikuaa’eỹ mboyve i ojeupe. Antes de saber para sí mismo, antes de haber concebido. Ñemomburu. Inspirarse de fervor religioso (cap. VI). Mbaraete. Fortaleza espiritual (cap. IV). Tajy potýpy. Durante el florecimiento del lapacho, que anuncia la terminación de los fríos. Ramove. En cuanto; guaraní: vove.

 Fuente: AYVU RAPYTA: TEXTOS MÍTICOS DE LOS MBYÁ-GUARANÍ DEL GUAIRÁ. Obra de LEÓN CADOGAN

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